PROYECTO MARIANA & MATEO
Esta sala tiene un centro claro, y todo lo demás gira alrededor de él: un muro con textura mineral que hace que la luz se quede quieta, en vez de rebotar. A los lados, dos estructuras metálicas abiertas que sostienen sin encerrar. Y abajo, la chimenea, tranquila, sin ganas de robarse el show. La luz entra por un costado y va recorriendo la madera del piso hasta encontrarse con la lana del tapete. Ese recorrido —de lo cálido a lo neutro— es lo que le da la temperatura al espacio. Los sofás lo reciben de frente: cómodos de verdad, con cojines en tonos tierra que le meten color sin alborotar nada. Sobre la mesa hay unos libros y un par de floreros con ramas secas. Nada que pida protagonismo. Todo puesto ahí para que la conversación tenga dónde apoyarse.
Sala principal — apartamento residencial
Es una sala para quedarse un rato largo. Para la sobremesa que no se acaba, para la película del domingo, para esa visita que llega a las siete y se va a la medianoche sin darse cuenta. La diseñamos en Bogotá para una familia que quería un lugar sereno, pero sin nada de solemnidad.